Cerrar los ojos para ver…

Cerrar los ojos para ver…
cerrarlosojosparaverAunque cada vez menos, cuando vemos una imagen de un personaje espiritual en posición de meditación, podemos llegar a pensar, que lejos queda esto de mí, esto en mi mundo no existe.

Nos dejamos llevar por este mundo, el de fuera de nosotros, el que un estímulo nos provoca una reacción y una respuesta. Esta respuesta en muchos casos impulsiva, poco reflexiva, provocada por el propio estímulo o situación, a veces sorprendentemente situaciones banales y poco importantes, cuando las puedes ver con otra dimensión.

Si es una situación que invade mi cabeza de pensamientos, entonces además de mi esclavitud a posibles estímulos de fuera que me hagan reaccionar, se suma una corriente de pensamientos, de bucles pensativos que invaden mi mente, que se van repitiendo constantemente sin que yo pueda hacer nada, como si se activara un martillo que de forma constante me va golpeando con esos pensamientos y que retumban dentro de mí.

¡Ahora sí que estoy atrapado!
¡Ahora sí que estoy secuestrado por mi propio yo!
Qué puedo hacer para romper este bucle que me lleva al día de la marmota.
Es el momento de cerrar los ojos para ver!
Es el momento de tomar conciencia de mi propia respiración y buscar la conexión entre corazón y mente.
Es el momento de que el corazón a través de la respiración tome el control de la mente, y digo mente y no cerebro. La mente está en cada célula de mi cuerpo a diferencia de mi cerebro.
Es el momento de que el corazón apacigüe a la mente mediante el cara a cara con el problema que ha motivado todo este sin fin de reacciones.
Cerrar los ojos para ver! Para ver realmente el problema con perspectiva, para ver como cualquiera que sea el reto, se puede superar, para ver como nuestra grandeza como seres de este universo, puede salir reforzado y crecido.
Es el momento de simplemente conectar, para darse cuenta de que pequeño es todo al lado de nuestra propia luz.
Cerrar los ojos para ver!

David Berengueras, mentor: Entrenando a héroes.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *